Correr hacia el cielo,
no persiguiendo un sueño,
correr bien lejos de cualquier pesadilla.
O tan sólo a encontrarme con la pesadilla más grande.
Perder siempre en todo juego,
y salir peor de los momentos más felices.
Creer que no hay salida,
para mañanar incendiar yo mismo mis propios barcos.
Jugar una ruleta rusa,
de la mano del destino y el azar,
seis balas en seis casilleros,
y aun asi siempre seguir vivo.
Y que ésto sea lo que más me atormente,
seguir vivo a pesar de todo.
Acá estoy, hombre nuevo, hombre viejo,
vivo y sin un rasguño.
Pero ya no miro de la misma forma,
ahora sé que muero.
Flotar en el aire de los sin pensamiento.
Y hundirme en los coros de silencio.
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1 comentario:
Para que sepas que pase...
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